lunes, 12 de julio de 2010

127*


Nunca antes me había planteado el alcance que podía tener algo tan común como el fútbol. Como una simple final de mundial puede hacer que no haya un alma en las calles de todo un país o como puede unir a personas tan diferentes.

Cuando empezó todo esto del fútbol puedo decir que ni a mi me interesaban 11 tíos dándole patadas a un balón, ni conocía sus nombres, los equipos, o que era un “Fuera de Juego”. Pero hace dos años, algo tan común como una Eurocopa, hizo que naciera en mí esa ilusión, algo como un España – Rusia, logró engancharme tanto a este deporte. Y fue ese primer partido, lo que hizo que hace dos años, todas las tardes de partido, el mundo se parara para mi, y me tuviera delante de una tele durante casi dos horas o más en el caso de Prorroga o Penaltis.

Para mi, el fútbol dejo de ser un simple deporte. El fútbol se convirtió en un símbolo de unión, de diferentes culturas, sexos, religiones. Porque cuando 22 chavales se lanzan a campo de juego, te da igual la edad, la imagen o la nacionalidad de los que te rodean, porque un sentimiento y una ilusión compartida, hacen que dos personas tan diferentes se puedan unir y disfrutar como niños chicos.

Tuve la suerte de poder disfrutar de la victoria española en esa Eurocopa, y disfrutar el sabor de lo bueno. Quizás fuera mi ingenuidad sobre esos temas o mi desconocimiento, los cuales me hicieron confiar en que España ganaría el mundial. Prefiero pensar que nunca dude de mi selección, porque ese potencial que ví hace dos años es el mismo que un día como el de ayer, hizo que la selección española se alzara como campeona del mundo. Pero lo que nunca me planteé fue que un Mundial pudiera condicionar tanto mi futuro.

Pues si señores, la vida es así, en todas las competiciones, siempre hay un ganador y no queda más remedio de que haya un perdedor. El fútbol es como la vida misma. No quiere decir que uno sea el peor y otro el mejor, si no que uno debía de ganar y para ello hay alguno que debe de quedar por detrás. Está sería una explicación neutral, pero lo siento, hoy no puedo reprimir lo que siento. Hoy, la selección española, me ha hecho volver a creer, que por difícil que sea el camino, siempre se puede lograr cada meta, me han hecho creer que los pulpos, como lo niños y los borrachos siempre tienen la razón (aunque más de un país lo haya cocinado) y me han hecho creer, que por mucho que digan y por muchas barreras que se opongan, el amor triunfa sobre todas las cosas.

Si, para aquellos que piensas que “Un Mundial” no es nada más que 11 chicos corriendo detrás de un balón, lo siento. Cuando abandonen su necedad, comprenderán que un Mundial es la muestra de que con ilusión, todo es posible.

Felicidades España, por fin, somos CAMPEONES DEL MUNDO.


perfectsmile*

1 comentario:

Jose Antonio Chaves Perez dijo...

¡ Hola ! La verdad es que me has dejado impresionado, aún, a pesar de mis años y experiencias, espero tener la oportunidad todos los días de que la Vida y sus gentes me sorprendan. Tú lo has hecho. A diferencia de mi, de tu artículo se despreden muchas cosas buenas de las que hoy carecen en la sociedad, frescura, humildad, madurez y sinceridad, entre otrss. Un besazo y sigue así, perseverando. Un abrazo. J.